Tipos de tratamiento de la disfunción eréctil
La disfunción eréctil (DE) puede revertirse con el uso de medicamentos orales que mejoran los procesos naturales del cuerpo.
Entre estos medicamentos destacan el sildenafilo (Viagra), el vardenafilo (Levitra, Staxyn), el tadalafilo (Cialis) y el avanafilo (Stendra).
En concreto, medicamentos como el sildenafilo (Viagra), el vardenafilo (Levitra) y el tadalafilo (Cialis) han demostrado su eficacia para mejorar la función sexual masculina.
Para aquellas personas en las que los medicamentos orales no son suficientes, se puede considerar la intervención quirúrgica. El principal tratamiento quirúrgico disponible para la disfunción eréctil es la inserción de un implante de pene, también conocido como prótesis de pene. Estas intervenciones suelen realizarse en una hora y han demostrado ser un tratamiento eficaz de la disfunción eréctil. No obstante, cabe señalar que, por lo general, no se recomienda la cirugía vascular del pene.
Aparte de los medicamentos y las intervenciones quirúrgicas, otra vía para el tratamiento de la disfunción eréctil es la terapia sexual. Abordar los problemas psicológicos y de pareja puede desempeñar un papel crucial en el tratamiento de la disfunción eréctil. A través de la terapia, las personas pueden explorar los problemas subyacentes y buscar orientación para mejorar su salud sexual.
También existen tratamientos alternativos para la disfunción eréctil que eliminan la necesidad de medicamentos orales. Por ejemplo, existen medicamentos de venta con receta que pueden tomarse por vía oral, como el sildenafilo y el vardenafilo, que tienen una estructura química similar y sirven como opciones de tratamiento para la disfunción eréctil. Además, existen métodos que eliminan por completo la necesidad de tomar pastillas y proporcionan otros medios para tratar la disfunción eréctil.
Conocer la gama de tratamientos disponibles es crucial para las personas que sufren disfunción eréctil. Si se consulta a un profesional sanitario, se puede determinar cuál es el mejor tratamiento en función de las necesidades y circunstancias específicas.